Especial | Registro de Derecho de Autor de obras musicales se procesa en siete días

El Director Nacional de Derecho de Autor del Servicio Autónomo de la Propiedad Intelectual (SAPI), Manuel Mirabal, asegura que la pandemia por Covid-19 abrió la posibilidad de producir mucho contenido, por lo que la avalancha de música y canciones en la red es un reflejo de lo que vivimos en el último año. Ante este panorama considera que “tener un registro que salga de manera expedita y que sea eficiente para cualquier tipo de conflicto, es esencial”.

La apreciación de Mirabal se produce como parte de un amplio programa de difusión que busca promover la cultura de protección para creadores e innovadores de todo el país, desarrollado por el SAPI a través de conferencias virtuales, esta vez titulada “Razones para registrar tus Derechos de Autor + Procedimientos para música”.

En ese sentido, hizo un llamado a los autores que quieran proteger sus obras a ingresar a la página web del SAPI, para disfrutar de un proceso fácil y seguro que culmina con la entrega de dos juegos de soportes en las oficinas del SAPI, lo que permite que en un lapso aproximado de una semana, luego de completar el análisis de la solicitud, el usuario sea notificado vía telefónica o mediante correo electrónico, para cancelar el certificado de registro.

“Contamos con un registro previo así sea en maqueta, lo que brinda un escenario de mayor seguridad para poder negociar y hacer vida con la música, aun cuando estemos en pandemia”, aseguró.

Al igual que la mayoría de los países del mundo, la República Bolivariana de Venezuela se rige por el Convenio de Berna (Suiza), que establece la protección de las obras y Derechos de Autor; así como, las disposiciones generales que determinan la protección que se confiere a los creadores.

Mirabal explicó las diferencias que separan el carácter declarativo del registro de Derecho de Autor, del significado que reviste para Marcas y Patentes, donde los derechos se otorgan a través del certificado de registro emitido por la oficina nacional designada.

“Esto quiere decir que en Derecho de Autor, el registro no constituye el derecho, ya que este se reconoce con la creación de la obra, sin necesidad de ningún tipo de formalidad,” aclaró.

Añadió que se puede tener un registro sobre algo de lo cual no necesariamente somos los titulares y que esta condición, en la que los derechos pueden ser transferidos, hace mucho más importante la definición de la Propiedad Intelectual de la obra y su autor. De ahí que el registro de Derecho de Autor, es considerado como la pre constitución de una prueba que permite dirimir cualquier controversia que pueda presentarse a futuro.

Añadió que la formalización del registro en esta materia, facilita la definición de cualquier situación a nivel contratos y que estos documentos, aun cuando sean de carácter privado y sin necesidad de estar notariados, también pueden ser registrados en las oficinas de la Dirección Nacional de Derecho de Autor del SAPI.

“Si tenemos una obra en colaboración, lo que conocemos como coautoría, con dos o más personas involucradas podemos, no solo registrar el contrato, sino que además en el propio registro podemos fijar exactamente el tipo de relación entre las partes e inclusive determinar los porcentajes en caso de alguna negociación sobre derechos patrimoniales”, agregó.

El Director Nacional de Derecho de Autor se refirió igualmente al valor probatorio del registro cuando se detecta algún tipo de infracción que involucra a las plataformas distribuidoras de contenido musical en la web.

“Denunciamos a través de los procedimientos administrativos que nos proporciona cada plataforma, cada red social. Normalmente, parte de esa denuncia tiene que ser sustentada a través de alguna prueba, que permita presumir que tenemos el Derecho y para eso, un registro ante la Oficina Nacional competente es clave”, sentenció.

Según el convenio de Berna, el Derecho de Autor nace con la creación. “Si yo tengo un conflicto en Colombia, en México, en España o cualquier otra nación del mundo, puedo ir con un registro de Venezuela y ejercer mis derechos en ese país”, agregó.