ESPECIAL | La música como expresión del talento humano

Con música hasta el día más oscuro se llena de luz, sin importar el género, las melodías y vibraciones llenan de alegría el alma. Se dice que es tan antigua, como el mismo ser humano, estando presente mucho antes de la migración de los grupos de nómadas que dejaron África hace más de 50.000 años, siendo, una manifestación cultural universal.

El hombre primitivo encontraba melodías en el ambiente que le rodeaba, en la naturaleza y en su propia voz, también aprendió a crear sonidos con objetos básicos como cañas, huesos, troncos, entre otros.

No es de extrañar, que la memoria genética haga sus efectos al escuchar algún ritmo agradable, sonidos que despierten el cuerpo para crear movimientos y personas dotadas de imaginación, creatividad y voz para entonar palabras que se convierten en líricas agradables a su entorno.

En Venezuela, existe infinidad de personas virtuosas, quienes componen, cantan, crean y llevan mensajes a través de la música a la sociedad. Es la tierra, donde han nacido grandes artistas, con diversos talentos: deportistas, bailarines, actores, pintores, además poseedora de una naturaleza única, colmada de bellos paisajes, recursos minerales y mujeres espectaculares con desbordante talento que dejan en alto el tricolor nacional.

En el país, uno de los artistas con los que cuenta, es Oscar Dudamel, un músico y trombonista que logró alcanzar las metas que se propuso. Creció en una familia con esa vena artística, donde sus abuelos y tíos cantaban y tocaban instrumentos en las reuniones familiares. Comenzó desde joven, tocando en una banda de un liceo del estado Lara y ahora dirige su propia orquesta.

Como cualquier pequeño tuvo sueños, inició con un cuatro en la mano, luego descubrió el trombón, quedando prendado a ese instrumento.

Este guaro de nacimiento, es padre de Gustavo Dudamel, uno de los directores de Orquestas Sinfónicas y Filarmónicas más importantes del mundo y orgullo de los venezolanos.

Ningún sueño es demasiado grande, ni soñador demasiado pequeño, Oscar esperó casi 50 años para sacar su primera producción musical, que consiste en la creación de temas inéditos, inspirados en el sonido de la salsa de los años 70, con una fusión del género jazz, incluyendo temas románticos como boleros, siendo el tema promocional “Sueño Alcanzado”.

Canción que realizó inspirada en su hijo, sin embargo, puede resumir la vida de otros, incluso la de él mismo.

Canto para el pueblo

El también talentoso Handel Mendoza, conocido en el escenario como ‘Pinky’, por ser un luchador social, cantante, músico y compositor, desborda sus dones en diversos géneros musicales como la trova, con un poco de reggae, además de experimentar con el rock, joropo, bachata y salsa.

Pinky se caracteriza por llevar en sus letras un alto contenido revolucionario y social que disfruta compartir con sus seguidores. Él, desde muy joven, canta para el pueblo, pues tomó como ejemplo a sus padres músicos.

Ha compartido tarima con varios hermanos venezolanos y ha colaborado con otros cultores y artistas en la creación de vídeos musicales, tributos y presentaciones; todo lo que emprende siempre va con la brújula fijada en que el verdadero despertar no se erige desde los dogmas, sino desde la sensibilización del alma humana.

Ambos venezolanos, comparten más que la nacionalidad y el amor por su país, ellos quisieron proteger y salvaguardar sus creaciones, efectuando el registro de Derecho de Autor en el Servicio Autónomo para la Propiedad Intelectual (SAPI).

En sus experiencias, Pinky y Oscar Dudamel, coincidieron en que fue un proceso sencillo, rápido, confiable, que no necesita de intermediarios o gestores para realizarlo, sólo tuvieron que registrarse en la WEBPI, completar el proceso de recaudación de datos y asistir personalmente el día de la cita para formalizar el resguardo de su creación.

No cabe duda, que Venezuela es un país lleno de gente ingeniosa, creativa, con gran potencial inventivo, si eres una persona de imaginación ilimitada, has realizado algún invento, descubrimiento científico, o tienes un emprendimiento y quieres dar el siguiente paso para legalizar tu marca, SAPI, adscrito al Ministerio del Poder Popular de Comercio Nacional, es la institución a la que debes acudir para proteger tu Propiedad Intelectual.